Mostrando entradas con la etiqueta Cultura / Crónica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura / Crónica. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de mayo de 2009

Crónica: ¿Un género literario olvidado?

Por: Winnette Figueroa Rodríguez

Sintió un afán de contarle algo a alguien, ser filósofo de la calle, presentar la noción del tiempo. Con estas palabras el escritor Edgardo Rodríguez Juliá explicó su incursión a la redacción de crónicas durante el foro La Crónica: ¿género olvidado en el Periodismo y la Literatura del País?, presentado por la Organización de Periodistas Estudiantiles de la Universidad del Sagrado Corazón (USC).

Otros exponentes que se dieron cita en la actividad fueron Mario Alegre Barrios, escritor de El Nuevo Día y profesor del curso Periodismo Cultural en la USC y Axel Alfaro, editor de la revista digital “Derivas”.

Los exponentes realizaron un análisis sobre el estado actual de la crónica en Puerto Rico y sus experiencias laborales, ante la constante evolución de los medios de comunicación.

Rodríguez Juliá, aseguró que la crónica nunca desaparecerá porque ésta expone hechos que describen la noción de tiempo. Lo que provoca que dicho escritor siga redactando crónicas es que, según él, por medio de éstas se personaliza la cultura puertorriqueña. El escritor señaló además que es la cultura la causante de la falta de lectura en las personas.
“Puerto Rico siendo una isla pequeña tiene varias instituciones a nivel superior y se presume que esto provoque más lectores”, afirmó Rodríguez Juliá.

No obstante, el escritor insiste en que continuará siendo novelista aunque este género sea más difícil de escribir que la crónica. Asimismo, aseguró que nunca escribiría en la Internet porque la disponibilidad es preferente a la mediocridad.

Por su parte, Alegre Barrios indicó que la crónica es un género que casi no usa la prensa del País. El profesor universitario indicó que el motivo de esto es que a la mayoría de las personas no les importa una historia hecha con esfuerzo y también ningún medio hará dinero sólo publicando crónicas; según Alegre Barrios esta es una realidad que no se puede ocultar.

“No se puede escribir buenas crónicas sino se lee, ni se es un buen narrador, por esto no cualquiera puede escribir este género, pues los periodistas son el puente entre los hechos y el lector”, destacó Alegre Barrios.
El profesor señaló que de todos los géneros periodísticos, la crónica es la única que representa el amor por la palabra y éste se manifiesta por la lectura. Además, citó a García Márquez con las siguientes palabras: “La crónica es un cuento que es verdad”.

Por otro lado, Alfaro comentó que los “blogs” no van a sustituir el periódico porque la mayor parte de las personas realizan y actualizan estos espacios en su tiempo libre. “En la web hay más posibilidades para escribir, sin embargo el problema principal es la veracidad de la información”, indicó Alfaro.

Todos los exponentes coincidieron en que el género de la crónica es importante y se debe conservar como parte de la cultura del País.

lunes, 16 de marzo de 2009

La belleza ideal

Por: Ely Acevedo
Una imagen perfecta vale más que todo… Así parecen pensar algunas mujeres en nuestro entorno. Día a día viven pensando en cómo poder ser la belleza ideal retenida en sus cabezas.
Hace unos días me topé con la utópica visión de algunas chicas, cuando observé aquellas conmovedoras imágenes en un rotativo. La mujer con rostro desencajado se encontraba desvestida mostrando su cuerpo flácido y extremadamente delgado. El polémico fotógrafo, Oliviero Toscani, me sorprendió con una representación cruda de la anorexia que más que todo me chocó y me llenó de cuestionamientos. ¿Acaso esta chica no ve cómo esta? ¿Qué pasará por su mente cuando se encuentra frente a un espejo? ¿Su familia se dará cuenta de que pasa algo que no es normal? ¿Quién sabe? La realidad es que el acelerado mundo en que vivimos y las presiones de los estereotipos de la belleza en los medios de comunicación, juegan un papel arrasador en la mente de estas mujeres. Inseguridades, deseos y frustraciones se adhieren en sus vidas como un sello de identidad. Tanto así que algunas buscan soluciones a sus “problemas” con métodos, a veces no tan favorables para su salud, pero sí aceptados en su mente y por los individuos a su alrededor.
Una situación ocurrida mientras visitaba a un prominente cirujano me hizo pensar hasta qué punto la belleza generalizada puede ser un detonante en la vida de estos seres. Al llegar a la sala de espera, me llamó la atención que estuviera repleta y que todas las mujeres que aguardaban eran delgadas. No obstante, esta situación no fue precisamente lo que me impactó, sino la historia de aquella chica que tenía algunas libritas de más. Emocionada, había acudido a la consulta para un posible aumento de busto. En cambio, al salir de la oficina del médico, su semblante se transformó y su vida quizás tomó un giro distinto. Sin mucho preámbulo el galeno la había mandado a bajar de peso y le recomendó que se realizara una liposucción. Me quedé atónita al escuchar cuando la chica se lo comentaba a la esbelta secretaria. De momento, llegó a mi cabeza el episodio cuando hace dos años me había dicho que tenía que rebajar para poder operarme, aludiendo que la condición del peso podría ser un riesgo. Pero lo más que me chocó fueron los comentarios de apoyo por parte de la secretaria, la naturalidad con que la madre de la chica comentaba lo de la liposucción y el rostro desorientado que tenía la joven. Al hablar de la liposucción era como sí el cirujano le hubiese mandado a cambiar el color de su cabello.

Mientras sucedía la interacción entre las tres mujeres, volví a recorrer la vista a mi alrededor. Aquella sala pequeña con una iluminación tenue y decoraciones modernas, estaba repleta de mujeres flacas que buscaban un cambio en sus vidas. Al mirar detenidamente, mis ojos se encontraron con aquella pintura a la entrada del vestíbulo, que representaba a una joven bastante delgada mostrando una actitud de frivolidad en el mundo moderno.

Sin embargo, no sólo fue el episodio del médico lo que me dejó con un sabor amargo en mi mente. Resulta que un día cuando fui a visitar a mi nutricionista me quedé perpleja cuando la mujer me dijo que si quería podía bajar cinco libras más porque era joven y mi cuerpo aguantaba. Un poco sorprendida, le dije que realmente no me interesaba seguir rebajando y le pregunté si ella no creía que me vería mal porque ya algunas personas me habían comentado que estaba bastante flaca. Ella con mucha soltura me dijo que no, que lo intentara. Lo que me llevó a plantearme: ¿Realmente estos profesionales están conscientes de lo que pueden significar sus recomendaciones irracionales? ¿Qué está pasando por sus cabezas para entender que de esa forma estas mujeres se verán bien? En fin; ¿quién guarda la fórmula especial para ser bella?

viernes, 13 de febrero de 2009

Mi abuelita y yo

Por Natalia B. González Delgado

Sentada en la butaca semireclinable del hospital, con el abrigo puesto y mis brazos entrelazados frente a mí, observaba con detenimiento a mi abuela. El frío semejante al de un congelador helaba mis labios, manos y pies. ¿Lo sentirá? , me pregunté. Deslicé suavemente mi mano sobre su piel. Expelía puro calor. Suponía que la frialdad insolente de ese frigorífico alejaba a mi tegumento de las temperaturas reales. Sobrentendí que estaba templada por su grueso colchón. ¿Estará cómoda?, me cuestionaba. Pero seguía sin conocerlo, pues no podía responderme. Su enfermedad la mantenía inmóvil, ese mal del Alzheimer que desvanece la lucidez hasta exterminarla.

En el silencio, sólo escuchaba su respiración entrecortada que en ocasiones era interrumpida por una fuerte tos que le dificultaba aún más su aliento. Intentaba hallar más aire del que podía inhalar a través de la mascarilla de oxígeno.

La enfermera entró y colocó sobre la mesita un potecito junto a una jeringa que se acercaba al tamaño de mi dedo anular. Al sacudir el envase pequeño, introdujo la inyección, la extrajo y la golpeó con el dedo central y el pulgar. Luego le amarró el suero fuertemente al antebrazo y sin compasión le espetó el agujón. Al parecer no localizaba la vena. Comenzó a retortijar el área con la jeringuilla. Nunca la encontró. Repitió el procedimiento en el otro brazo y se topó con la misma conclusión. La hinchazón no permitía que el medicamento fluyera, pero a la encargada de asistir a los pacientes no le importó y continuó.

¿Me verá?, me pregunté con angustia. Cuando me miraba fijo sentía que sus ojos me decían: “¡sácame de aquí!”, la posición de sus cejas también me lo sugería. En su rostro veía una expresión de desesperación y dolor. No pude contenerme. El taco que me magullaba la garganta ató a mis fuerzas. En ese momento sentí que a mi corazón lo encerraban en un puño. Las lágrimas corrieron silenciosas de mis ojos entristecidos. Sin padecer su dolor, lo sentía y sin importar cuán sufrible fuera deseaba ser yo quien estuviese en su lugar.

jueves, 29 de enero de 2009

Estudiantes de teatro muestran su Casa Abierta


Por J. Humberto Jiménez

Alrededor de las 6:45 p.m. quedé en reunirme con el grupo de teatro Casa Abierta. No sabía qué esperar del clan de jóvenes ambiciosos. Lo único que conocía de los muchachos era lo que se percibía en la Universidad: los loquillos que en medio de un día común, desatan una ola de controversia por sus funciones al aire libre.

Mientras me encontraba en la cafetería de Barat, se oían los golpes fuertes de las tumbadoras, con el negro agitao’ que le salía de las manos a aquel artista anónimo. En ese momento, entendí que lo que me esperaba no era cosa de todos los días. Con una mezcla de nervios y ansiedad bajé las escaleras del patio para encontrarme con el bonche teatral, quienes se encontraban en el ensayo de su presentación, “Puerta Cerrada”.

“¿Qués’ la que?”, me saludó César Rafael Castillo, el anfitrión y regidor del grupo, quien a su vez me facilitó este lapso de tiempo en el que Casa Abierta se despoja por primera vez de sus máscaras, personajes y alter-egos, para mostrar quiénes realmente son, su propósito, su mensaje y su filosofía.

Casa Abierta nació como iniciativa de un grupo de estudiantes de Teatro, que busca cubrir la necesidad de poder expresar su arte.

“Notamos que nosotros como artistas no teníamos los medios de poder expresar nuestras propias creaciones… a los estudiantes de cine les facilitan cámaras para producir sus filmes cortos, a los de pintura, les ayudaban a presentar sus exposiciones de pintura, y los de teatro no podíamos hacer nuestras propias exposiciones...” , relató Noel Ernesto, uno de los fundadores del colectivo.

El grupo indicó que aunque la iniciativa es ser una de las asociaciones de teatro, no se limitan al mismo, sino que se proponen incorporar otros medios, tales como el cine, las artes plásticas, la escultura, entre otros.

Cuando se les preguntó el origen del nombre, relataron con picardía que Casa Abierta nace de la presentación “Golpes en la Brea” en la que trabajaron en conjunto con ASOTEA (Asociación de Estudiantes de Teatro de la Universidad). Varios de los miembros que hoy componen el grupo, participaron tanto en dirección como en el elenco, haciendo el montaje, entre otras tareas. La escena daba la premisa de ser un callejón, donde cualquier alma deambulante pudiese venir a expresarse. El nombre de aquel callejón lo fue “Casa Abierta”. Aquella propuesta en “Golpes en la Brea” se convirtió no sólo en la filosofía del grupo, sino en la misión y propósito del bonche.

“Una casa abierta donde el artista puede venir con su propuesta y realizarla” dijo Daniel Torres, joven anfitrión y encargado de las presentaciones.

Algo fascinante de esta organización es la pirámide jerárquica a la que responden, o mejor dicho, la falta de ese “orden”. Todo se hace por medio de votaciones, no hay líderes impuestos, ni figura autoritaria. Sin embargo, todos ocupan un puesto y una responsabilidad. El concepto de esta mesa redonda es para así funcionar como un cuerpo, del que cada miembro es parte vital del mismo; Et pluribus unum – de muchos.

“Existe una directiva, pero no se trae a la luz...todo lo hacemos por mesa redonda...se trae una propuesta, se vota en ella y se realiza – o no –...somos como una pandilla...si damos un paso, lo damos los ocho. Si uno no se mueve, se caen todos”, explicó el grupo.

Castillo planteó que su escenario es la Universidad entera, no se quedan en un mismo lugar, van al estudiante y buscan involucrarlos, tanto a los del programa de Teatro como los de fuera. Castillo también señaló en esa misma premisa, la situación del Teatro Emilio S. Belaval, o mejor dicho la falta del mismo.

A raíz de esa interrogante, hablamos sobre otras dificultades que enfrenta el cuerpo teatral, las que verdaderamente fueron otro viaje.

“Llegar al estudiante que no quiere escuchar, que mandan cartas al decanato a quejarse, diciendo que estamos perdiendo el tiempo, cuando lo que tratamos es despertarlos. De hecho, queríamos hacer un performance sobre la carta. En eso estamos bregando”, sentenció el grupo de teatreros.
Esta situación, la falta de apoyo de parte de los estudiantes y sorprendentemente de algunos profesores, es una que hace esta lucha aún más difícil para el estudiante, a la larga afectando el frágil estado de teatro en el país, pero en esa misma nota, con un sentimiento que mejor se puede describir como pompeaera, Casa Abierta da una señal de perseverancia.

“La Universidad no está acostumbrada a este tipo de cosas...pero son cosas por las que Casa Abierta va a luchar...primero hay que despertar al gigante para que el gigante actúe...a jalones de oreja.”, prometieron con esperanza y un toque de humor los integrantes de este colectivo.



Visitas

Website counter

Suscríbete a la Organización de Periodistas Estudiantiles

Nombre:
# de estudiante:
Teléfono(s):
E-mail:
Año que cursa:
Concentración (es):
Le interesaría ser miembro de la Organización:
No
Por cuál medio se enteró de la Organización: Hojas sueltas
My Space
Facebook
Amistades
Web page
Conferencia
Profesor(a)
Miembro de la Organización
Otros
Áreas de interés: Redacción
Publicidad
Fotografía
Relaciones Públicas
Coordinación de actividades
Producción de contenido para la Web
Diseño de página Web
Producción de televisión
Búsqueda de auspicios
Producción de radio
Diseño gráfico
De qué actividades le gustaría disfrutar: Foros
Talleres
Giras
Convenciones
Internados
Fiestas de confraternización
Ferias de libros
Simposios
Viajes
Presentaciones de libros
Sugerencias:

create web form